Fallera en Valencia, Mudéjar en Ontinyent

Cristina Ribera Lliso desempeña este año un papel muy importante en las Fallas de Valencia: forma parte de la corte de honor de la Fallera Mayor 2012. Un grupo de doce jóvenes que el año pasado fueron falleras mayores de sus respectivas fallas, y que ponen cara amable y sonriente a esta fiesta valenciana e internacional. Cristina se siente fallera por los cuatro costados, pero no sólo fallera. Aunque nacida en la ciudad de Valencia, está vinculada profundamente a Ontinyent, de donde es su madre, Amparo. Y en Ontinyent pasó buena parte de sus primeros años, especialmente los veranos. De la mano de su abuelo Juan, fundador de la comparsa Mudéjares, se inició a las fiestas de moros y cristianos, procurando no perderse ninguna entrada infantil. Ahora, siempre que sus estudios y las fallas se lo permiten, viene a nuestra ciudad a ver a su abuela, sus tíos y, como no, sus inseparables primos, y continúa sin perderse ningún acto de nuestras fiestas, ahora ya como espectadora.

Cristina ha llevado el nombre de Ontinyent con mucho orgullo, tanto el año pasado como Fallera Mayor de la Falla Fray Luis Colomer-Rubén Darío, como este año en el que es una de las falleras de la Corte de Honor. En entrevistas televisivas, en radio o en prensa escrita, ha tenido siempre una mención para nuestra ciudad, y siempre cariñosa y entrañable. Así, no ha dudado en venirse a la cuna de nuestro pueblo, a la Vila, para hacerse un especial reportaje fotográfico acompañada por una escuadra con chilaba mudéjar formada por sus nueve primos de Ontinyent.

Este año la Corte de Honor de las Fallas de Valencia suena también a marcha mora, a entrada y a todo lo que lleva en su bagaje Cristina de lo vivido en Ontinyent con sus padres Álex y Amparo, y sus hermanos, Alejandro y Victoria.


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